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Feb
16

“Tu virgen es la Candelaria, quien es patrona de Puno”, me decía mi mami. “¿Cuándo conoceré a mi patrona?”, me preguntaba yo.

El periodismo es una carrera mal pagada, la mayoría de las veces, pero que te recompensa con experiencias magníficas. Y una de ellas es tu primer trabajo de campo en un viaje.

El 2009 me llevó a mi primera cita con la Virgen de la Candelaria. Preparé mis maletas, agarré mi cámara, compré mil pilas para la grabadora de audio y con mis nervios a cuestas tomé el avión hacia Juliaca.

Sí, estaba super nerviosa. Iba a mi primer viaje enfrentándome a una de las fiestas más grandes de Perú y tenía como única arma mi cámara, que disparó como loca toda la fiesta, y mi registro de sensaciones a flor de piel. Cada color, cada olor, cada gesto, cada movimiento tenía que ser luego descrito en una hoja de papel, donde las palabras no necesariamente bailan al ritmo de los miles de danzantes puneños y turistas, donde no necesariamente adquieren el ritmo de la diablada, morenada, tuntunas y sayas del altiplano.

Allí, parada en medio de tanto movimiento, conocí a la Virgen de la Candelaria. Allí, moviéndome rápidamente frente a esta imagen estática, me dejé llevar por los bailes del altiplano.

Aquí las fotos inmóviles de esta inolvidable fiesta.

Feb
04

Este video me lo pasó una amiga, Diana Bazán, está tan lindo que lo comparto con ustedes.

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Oct
27

Debería tener una agenda estricta, una que me recuerde postear por lo menos una vez a la semana. Una que me mande un electroshock o un golpe certero en plena cabeza cuando no cumpla con el plazo.

Decir que vuelvo a las canchas blogueras es decir mucho. Prefiero no hacer falsos juramentos. Pero tengo la firme intención de escribir este post. Algo es algo, ya?

Desde mayo, que fue la última vez que escribí, me metí en una serie de problemitas emocionales. Creí que había estado enamorada de alguien, creí que era lamentable que él no lo estuviera de mí. Luego de un tiempo de terapia me di cuenta de que no había sentimiento bueno de por medio en esa relación. Un buen día dije a la mierda con este cuñao y next.

Ese next significó darme mucho cariñito, engreírme y trabajar en mí mucho para sacarme adelante. Debo decir que siempre tuve la firme convicción de que cuando uno se quiere es feliz y da felicidad. Debo decir también que creí por mucho tiempo que yo me quería y resultó que no era tan cierto eso. Una vez reconocido el problema, sólo quedaba lanzarme a reconstruir mi alicaída autoestima.

En este sentido debo agradecer a D. Clín, clín, clín!!! (ruiditos de golpecitos en una copa con una cuchara) A ver, silencio en la sala, por favor. Quiero agradecerte D por dos cosas importantes. La primera es que me diste la oportunidad de verme y recuperarme, de trabajar en mí y de darme todo el amor que me merezco y que tú jamás podrás dar por tener atrofiada esa capacidad. La segunda es por haberme dejado a tu primo, quien con sus consejos, guía y terapia me ayudó a salir del hoyito en el que sola me metí. Ok, ok, tu me diste un contundente empujón antes de caer, te lo reconozco.

Hace poco volví a ver a D. Allí terminé de convencerme que es un completo pelmazo. Sí, es un tipo terrible. De esos que se quejan de su suerte luser, pero que no hacen nada para cambiar su vida. De esos que hablan del egoísmo de la gente y que no pueden ponerse frente al espejo para verse a si mismo y sorprenderse en esa actitud constante, resultado de su narciso y engañado “amor propio”.

Cuando F, mi terapeuta, me decía que uno proyecta cierta energía al mundo, éste lo percibe y sólo se acercan personas a uno que sintonizan con ella, estaba en lo cierto. Para ponerlo en cristiano, si estas mal atraes a personas que están en las mismas condiciones. Es más, enganchas con ese tipo de persona. Y tiene lógica, si te quieres no aceptas que cojudos subnormales intenten algo más contigo, no? Si te aprecias en algo ni caso le haces a un pasparulo que pasó por allí, no? Ese tipo de gente no anda en tu rango.

Mi visión de la vida fue cambiando estos 3 meses. Ahora me siento mucho mejor conmigo misma, tengo parámetros mejor delineados, límites claramente establecidos e ideas sobre mí misma que me han permitido darme mucho cariñito, admirarme y engreírme. Cada día se hace un tiempo precioso conmigo misma y de crecimiento constante.

Cuando todo estaba de cabeza me dije STOP. Me detuve, me alejé de la situación y desde afuera pude ver que cosas había que poner en orden en mi caótico mundo interior. Luego fue cuestión de regresar y ejecutar.

Me falta un montón por trabajar y por seguir creciendo. Lo bacán de darme de cuenta de esto es que ya no hay desquicio, ansiedad, pataletas y depresión. Sólo hay ganas de enfrentarme al siguiente reto y aprender cada día más.

Sólo porque la canción me encanta. Grande Lauryn Hill!!!
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May
14

Bastó una ligera conversación en el Messenger y una promesa de vernos al día siguiente para que sintiera que se estaba encendiendo una mechita inocente, aparentemente inofensiva, un poquito de fuego que, sin embargo, puso a mi sexto sentido dando señales de alarma: Peligro de incendio!!! Material sumamente inflamable!!! Por favor, huya!!!
Al día siguiente intenté escabullirme, inventar una tonta historia para no verte por los pasillos del diario donde trabajaba. Sorry D, me olvidé por completo que habíamos quedado para hoy. Mis dedos se desgastaban apretando los botoncitos del teléfono llamando al anexo de mi amiga: Ya se fue? Ahora? Sigue allí? No se va?
Cuando por fin creía que te había perdido, me bastó levantar la mirada -que antes se encontraba buscando algo, ya no recuerdo qué, en mi bolso- para verte con una gran sonrisa y esa mirada tuya que nunca pude sacarme de la cabeza.
Hola D!! Cómo estás? Que te cuentas? Sí, ahora mismo tramito tu pase.
Quién diría que unos días después estaríamos en mi casa tomando 7 raíces. Quién diría que horas más tarde estaríamos en tu departamento viendo tu último trabajo mientras explicabas con orgullo como lo habías realizado. Quién diría que en tu departamento me darías ese primer beso y quién diría que en mi casa nos daríamos el resto y más.
No fue esa noche, pero allí entre la armonía de nuestros afectos y la sincronía de nuestras caricias y miradas pactamos encontrarnos de nuevo.
Puede sonar a cliché, pero así pasó. Fue como una danza, no D? Tú sabías llevarme  a tu ritmo, de pronto yo quería hacer un nuevo paso y tú me dejabas y me acompañabas en este baile.
Tu mirada, esa que reconoces que intimida, esa que siempre desafié  -incluso cuando ni en sueños hubiese imaginado pasar 5 ,casi 6, meses a tu lado- empezó a hipnotizarme, a llevarme hacia tus fauces. Eras un otorongo en la selva, uno negro con ojos verdes, y yo era una indefensa presa. Indefensa? No te debe cuadrar eso mucho, no?
Es cierto, creo que más veces fui yo la que se te enroscó al cuerpo como una boa, la que se transmutaba y adoptaba la forma de una gata. Recuerdo como me gustaba acercarme a ti así y como me encantaba la expresión en tu rostro. Esa mirada de satisfacción, esa mirada donde me volvería a perder una y otra vez.
Nunca sentí una atracción tan fuerte. Siempre fuimos pólvora y fuego, desde esa sonrisa, desde ese beso, desde esa noche. Mi cuerpo temblaba cuando te acercabas y podría enumerar las reacciones tan sensibles del tuyo. Pero no tiene sentido hacerlo, ambos sabemos exactamente las medidas y conductas de nuestro deseo.
Nuestra relación, la que sea que hayamos tenido, siempre ondulaba como el fuego de una fogata, con un combustible que parecía no acabarse nunca. Hasta que de pronto se acabó.
Tú la sentiste vacía, D. Yo ya no podía más. Aprendí a quererte más de lo que te imaginas y si bien también aprendiste a quererme, no fue de la manera en la que yo hubiese deseado.
Este post tomó otro rumbo, uno distinto después de la última vez que nos vimos. Este post, mi querido D, iba a dedicarte unas líneas describiendo el magnetismo con el que me atraes, pero terminó siendo algo más romántico. Irónico, no? La relación empezó así también, como algo meramente físico y acabó, en mi caso, como algo amoroso.
Igual colocaré la canción que inspiró que escribiera acerca de ti. Te quiero mucho D.

Me haces tanto bien - Amistades Peligrosas

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May
13

Fue descoordinado. Debo aceptarlo, mis queridos lectores.

Resulta que una noche, después de mucho tiempo, mi mejor amiga y yo decidimos aventurarnos por los senderos rumberos. Caminos oscuros y movedizos que no pisábamos juntas desde… bueno, desde hace mucho (no me alucinen vieja, carajo!)

Y luego de instalarnos en un antro de la calle de las pizzas, nos pusimos a bailar “dale sazón, batería y reaggeton…” y demás canciones toneras de hoy en día con un grupo que recién manyábamos -grupo auspiciado por nuestra bien querida amiga E, que nos dejó con el grupete de sus amigos a nuestra suerte-.

Después de divertirnos bailando como trompos en la pista de baile, hizo su aparición un gringo bello. De lejos estaba precioso –conste que no estaba ebria- y le dije a mi amiga: usu, y eso?? Y ella, toda penderejeta, me dijo: Te creo si la haces.

Ay estaba muy lejos de nosotras para hacerla, que flojera. Pero al rato el susodicho se nos acercó mientras bailábamos y me dio una mirada de aquellas. Yo toda coqueta voltee y me puse a bailar con él.

Mira, papacito, como te explico que si yo me muevo para la derecha tu te tienes que mover para la izquierda. Cómo te explico que manan entendiquichu de tu drunk inglish. O seeeeaaa una tragedia griega.

Pero el greengo no me dejaba pues. Y al rato, zas! vueltita y te empiezo a llevar a sabe dios dónde. Santa cachucha! Ayúdame señor. ¿Juat ar yu duin, bro?

Creo que las intenciones eran claras. El sujeto me quería llevar, así fuera a rastras, a otro lugar para bailar salsa horizontal. Pero yo, naranjas.

Así que volteé con mi cara de terror y vi la mano salvadora de mi amiga y sus garritas aferrándose a mí (dolooooooor). Pude zafarme, por un breve lapso de tiempo, del crudín ese. Y le dije: nou nou nou, if yu wan tu danz, danz jir. Me comprendes, Méndez?

(Este post quedó inconcluso porque, nuevamente, mi buena amiga T me está jalando a otra noche de parranda).

Esta canción fue una de las que pusieron en la discoteca, con ella T y yo recordamos nuestra chiquititud. jajaja
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Feb
28

Era la noche Año Nuevo. No sé exactamente qué hora sería, en este país ya nadie tiene la certeza de nada. En fin. De pronto, en medio de mis dulces sueño siento que un par de cuerpos saltan en la cama. Mis hermanas me abrazaron y me gritaron: Feliz Año, Natalita!!!
Una vez despierta –imposible volver a intentar dormir después de tal trauma- mis hermanas y yo nos sentamos frente a la tele mientras definíamos qué diantres íbamos a hacer para continuar el recibimiento del 2009. El aparatito del mal nos enganchó con una película romántica: Diarios de una pasión.
Podría aún hoy describir exactamente los sentimientos que gobernaban mi corazón en esas horas que pasamos frente a la caja tonta. Pero hay una escena que pinta la película entera… se las cuento??? Naaaa, mejor mírenla. Pero recuerdo que desde hacía mucho una película no me había estrujado tanto el corazón, hasta sentir que ya no podía más. De la escurrida de bobito que me mandó, mil lagrimitas cayeron por mis mejillas mojando, las muy pendejas, el bvd con el que me había echado a jatear.
Volteé a ver si mis hermanas se encontraban en igualdad de condiciones. El escenario era caótico. Tres mujeres hermosas nos habíamos abocado a la tarea de desparramar lágrimas por doquier. Sólo que mis lágrimas, a diferencia de las de mis hermanas, no sólo eran solidarias con los protagonistas y su dulce historia de amor. No! Mis lágrimas tenían que ver mucho con lo que yo anhelaba por esos días.
1 de enero de 2009: sola. Desde hace muuuuchos años que no pasaba el año nuevo sin un enamorado. Bueno, el 2008 también estaba sola, pero no me interesaba para nada estar acompañada. Ingrid Soria se había desatado y quería mover a la ciudad desde sus cimientos, oh yeah! No lo hizo, pero al menos la intención había, jajajaja.
Pero el 2009 era otro año, otro lote, otro pan por rebanar. Este año, me dije, quiero un enamorado, alguien que me adore como Noah ama a Allie (protagonistas de la pela), alguien que me quiera a su lado todos los días, alguien que haga que desee con todas mis fuerzas regresar a él cotidianamente. Es más, alguien de quien me sea imposible separarme. Aaaasuuuuu, de dónde salió eso último?
Eso pensaba esos días. No muy distantes de hoy, pero creo que algo más ansiosos de los actuales. Hoy me siento más tranquila con respecto a ese tema. Me encantaría encontrar mi Noah, pero no lo necesito ya. Decidí dejar mis berrinches a un lado y a entregarme a la tarea de estar tranquila. Cada relación que pase no debe generarme un ataque de ansiedad y mayores expectativas. Las cosas deben transcurrir como deban hacerlo. Yo no tengo que comer angustias por querer algo más. Take it easy, baby. Finalmente, como dicen mis amigos, ya llegará.

Esta vez no hay canción. Hay pedacito de la pela. Buaaaaaa

Ene
21

De nada te sirve tratarme así. Tener esa actitud agresiva – pasiva conmigo no te lleva a ningún lado. Ambos sabemos que te gusto ¿para qué quieres negártelo? Puedes seguir jugando con tu mente para intentar hacerte creer que ya superaste el deseo hacia mí o, peor aún, la admiración que sientes por mí; pero please, con mis sentimientos ten mucho cuidado.
Tú tomaste una decisión y me imagino que en ese momento no calculaste bien las cosas, luego te alejaste. I’m sorry baby, pero no soy una mujer que espera cien siglos de ser atropellada emocionalmente para luego recibir a su amado con los abrazos abiertos cuando el muy huevonazo decide regresar.
Me manqué tu decisión de la manera más “macha” que pude, di media vuelta y ya superé ese episodio. Ahora no me vengas a lanzar esa miradita penetrante y a recorrer mis piernas con ella en las reuniones grupales que tenemos. Tampoco me enumeres mis defectos físicos para que dos bromas más allá me digas que soy una mujer muy bella. Menos se te ocurra decirme que me falta mucho por aprender, cuando luego me dices que escribo muy bien y que todo lo que hago es maravilloso.
De nada te sirve, te lo repito. Ambos sabemos que te gusto. Pero tú tienes un compromiso y yo estoy saliendo con alguien.
Admite que si aún me deseas es un problema que sólo te compete a ti. Su solución depende de ti. Si quieres jugar a verme fea y poco apetecible, repítetelo mil veces, pero mentalmente por favor. Si quieres empezar a creer que ya no me admiras, tanto o más de lo que yo te admiro a ti, es tu opción, pero a mi no me engañas.
Esa mirada tuya puede ser muy penetrante y profunda, pero recuerda que para aquellos que te la sostenemos nos abres una puerta enorme hacia tu interior. Allí veo un bello paisaje donde los elementos están descubiertos y donde yo encuentro siempre un cariño enorme hacia mí, ternura, admiración y deseo.
Te deseo la mejor de las suertes y recuerda que siempre contarás conmigo porque, fuera de todo lo que nos dijimos y vivimos juntos, sigo siendo tu amiga. Y es justamente eso lo que hace que no te mande a la mierda cuando me tratas así: comprender lo que sientes y piensas, y saber que estaré allí para ayudarte solucionar el problema que tienes conmigo.

Go on now go walk out the door, just turn around now ’cause you’re not welcome anymore

Ene
02
Sí chiquitito, te dejo, pero recuerda que te estoy muy agradecida por todo lo que me diste. Ten presente que la vida es así, es todo un proceso, todo sigue su ritmo, nada se detiene, los segundos tic tac tic tac siguen andando y paseándose por nuestra existencia. Es cierto, vivimos cosas intensas juntos, pero me obligan a despedirme de ti, a decir adiós.
El 2008 fue un año de cambios, de comienzos y transiciones para mí. También lo fue de encuentros, desencuentros y reencuentros conmigo misma.
Terminé en julio la universidad, inmediatamente empaté con una chamba en el principal diario del país, al cual renuncié para irme a trabajar en una revista, “El Profesional”, donde me encuentro ahora muy feliz ,dicho sea de paso. Pasé de ser estudiante a egresada, luego de ser practicante a ser redactora. (Mi ego me obliga a mencionar que me recomendaron para un nuevo proyecto del Grupo El Comercio por mi profesor hacia final del ciclo).
Me junté con tres personas más. Ahora tenemos una empresa que tiene muchas ganas de salir adelante. Pasé de ser dependiente a ser independiente, a ser dueña de algo propio, y por último, gracias a la confianza depositada por ellos en mí, a ser gerente general.
Profesionalmente me ha ido de mil maravillas. Del dinero no me puedo quejar.
Sin embargo, fue un año, como han podido leer en mis post, un poco cagado para mí si de amor hablamos. Pasaron por mis días un gorgojo y un príncipe azul (ya pisó tierra mi rey de los cuentos, pero prefiero mantenerlo con esa chapa). Muchas lágrimas también intentaron ahogarme en mis noches, pero, para variar, no pudieron conmigo.
El 2008 se retira de mi vida, obligado ciertamente, dejándome maravillosas vivencias que agradezco con toda mi alma. No me arrepiento de nada, incluyendo a las penas y dolores, a las amarguras y los malos ratos, a las peleas y a los adioses. Todo eso me construye y hace lo que soy, ¿cómo podría arrepentirme? Me retiro con mil lecciones encima, pero con muchas ganas de hacer mil cosas.
Para los que me conocen, saben que no puedo dejar de vivir en el futuro, quizá sea porque es allí donde construyo mi ahora. ¿Qué estoy viviendo en el 2009? Bueno, para empezar concreto todo aquello que empecé, mis proyectos dejan de ser proyectos y se han convertido en realidades que, si bien consumen mucho de mi tiempo, me han dado satisfacciones increíbles. Profesionalmente he seguido creciendo. Mis socios y yo estamos muy contentos con nuestro proyecto ya marchando, viendo los resultados de meses de habernos roto los lomos para lograrlo. Me veo acompañada de un hombre que me ama y al que amo con toda mi alma. Por fin estoy viviendo en un departamento con mi rommie, mi hermanita.
No crean que esto lo único que estoy viviendo en el 2009. Hay mil experiencias más, cada una más rica que la anterior. Este año, con el que tendré, como siempre, una aventura vivida a plenitud, me esperan cosas mejores. Nada me detiene, puedo caer pero no derrumbarme, puedo llorar pero las lágrimas no impedirán que deje de ver mi camino y que siga dando pasos hacia adelante. Aunque, para serles sincera -Dios me libre de las envidias-, el 2009 está más lleno de risas y felicidad.
Me encontré a mí misma con miedos, me los estoy sacando de encima. La Ingrid de espíritu aventurero, impulsivo y resuelto empezó con pie derecho y decidido el 2009. Here we go my friends!

La canción es parte del sound track de Shrek. Se escucha hasta las huevas, pero aplica para este post, jeje

Dic
11
Empezar una relación jamás es fácil. Miles de sueños se aglomeran al lado de ella, expectativas y emociones intensas. También, sobre todo para aquellos que hemos sufrido alguna decepción, los miedos son ingrediente principal en esta compota sentimental.
Comencé hace no mucho una relación que se restringía a lo corporal, a lo carnal, a lo físico. Bautizada como una “relación de amantes” –nombre bastante curioso, old fashion, pero divertido- por mi compañero de turno.
Entré a ella sabiendo qué podía esperar. Mi “amante” me había pintado el cuadro completo de arranque, no quería confusiones porque ante todo somos amigos y no queremos hacernos daño mutuamente. Claro, el día que él lo dijo no hubo mayor chongo porque yo no tenía mayor expectativa que la del encuentro y los que viniesen. El puso sus aclaraciones y yo mis condiciones. “Ok, no he venido con ninguna expectativa de algo más, pero no me gustaría que sólo fuera esta vez”, dije. Lo más gracioso fue ver su cara iluminándose ante la propuesta, lleno de gusto.
Pese a ello mi cuadro interno también estaba bien pintado. Tenía absolutamente claro que en algún momento del camino iba a querer pasar a tener algo más que sólo encuentros y me prometí que cuando llegara ese día le iba a decir adiós.
Estoy ahora en el momento preciso para decir bye bye o aventarme a dar ese otro paso, arriesgarme. Empezaré por describir qué siento con cada una de las opciones. Con la segunda siento que podría dolerme mucho si el resultado no es favorable, que luego de la partida de mi príncipe azul al mundo real ya no aguantaría que me vuelvan a reventar la burbuja. La primera devendría en odiarme a mi misma porque siento que si no me arriesgo, si mariconamente decido pegar la media vuelta sin darle la lucha, dejaré de ser la mujer intrépida, decidida, resuelta y fuerte que siempre fui. De alguna manera, sabiendo que iba a llegar este día me decidí por seguir adelante, “cuando llegue me preocuparé”… bueno, heme aquí.
Y heme aquí, ante la gran indecisión del mundo. Sin tener la más puta idea de a donde dirigirme o qué hacer. No quiero dejar de ser racional, él fue claro en lo que dijo y no puedo despegarme de ello. Por otro lado, a veces siento un mayor acercamiento del que se dan en estos casos. ¿Soy fiel a mi misma o cuido mi corazón?

Precisa canción al inicio de mi “relación de amantes”. Ahora? eteeee…

Nov
17

Decisiones (Ave María), cada día (Si señor).
Alguien pierde, alguien gana ¡Ave María!
Decisiones, todo cuesta.
Salgan y hagan sus apuestas,
¡Ciudadanía!

Decidí, hace ya bastante tiempo atrás, dar vuelta a una página que no me estaba llevando a ningún ‘happy ending’. El chico de mis sueños rompió mi burbuja para decirme que no pasa nada. Íbamos en una dirección, en la que el norte mas bien se encuentra hacia el sur, donde la geografía es suave y es fácil de asirla toda en una sesión de unas cuantas horas. Terminé por abortar la misión, desistir de hacer ese viaje. Le dije que para mí no era un juego y le confesé lo mucho que me gustaba. No fue sorprendente cuando él me dijo que ya lo sabía.
Esa noche, mientras él tanteaba el terreno para ver si era capaz de tomar el ticket y planear “ese” viaje, hablamos con absoluta sinceridad. Ya sabía lo que él quería y lo que yo no tendría. Quizás quepa decir aquí que mi amiga Carito tenía toda la razón, son esos patas sinceros y que cuidan de no hacerte daño, los que más una valora.
Luego de la conversación, como dije, tenía el panorama clarísimo, mis sueños estaban en el suelo y no tenía ganas de recogerlos, sólo quería dejar todo esto atrás. Actué y me sentí de lo más normal por varias semanas, ok, quizás varios días, pero el punto es que sentía como un alivio, después de todo, la ilusión y las ansias habían quedado atrás.
Mi amor platónico dejó de ser mi objetivo, hasta que me topé con que, en general, mi sueño de hombre ideal ya no podía ser. Mierda! –eso me dije- y ahora que chucha hago? Replantear mis sueños? Replantear a mi hombre ideal? O ser feliz con lo que me toque? :S
De pronto, este chico de mis sueños me ocasionó otro dolor. El primero no dependía de él y fui yo quien se fabricó un mundo a su lado, un mundo poco probable, pero mundo al fin y al cabo. Pero esto que me ha estado haciendo sí me duele, y mucho. Intento no pensar en las razones que lo llevan a hacerlo porque sería todo un chifa.
Después de esa conversa él se alejó de mí. Las veces que nos vemos ambos actuamos con cortesía, chistes de amigos y todo, pero fuera de ello no hay nada más. La amistad que habíamos construido entre coqueteos se está perdiendo. Y esto, más que el rechazo, es lo que me atormenta más.
Recuerdo que cuando estaba rendida o frustrada y quería tirar la toalla hablaba con él y le contaba todo mi drama. Él, con esa manera tan “sobona” de decir las cosas, me levantaba el ánimo, recogía la toalla por mí y me explicaba lo importante que era que no la dejara caer y las repercusiones de ello en mí, en él y en los demás. De pronto me sentía como una heroína y salía a seguir la lucha de nuevo. Me es difícil encontrar las fuerzas en mí, es obvio que terminaré por hacerlo, pero Dios! Cuánto lo extraño!
La decisión de enamorarme de un imposible terminó por llevarme a este momento. La decisión suya de alejarse me está doliendo. En la vida toda decisión termina por pasarnos la factura, ya sea para bien o mal. Ok, pagaré mis impuestos y veré de cerrar este arqueo de caja lo más pronto posible. Presiento que al terminar de hacerlo, el balance será positivo, quizás hasta recupere algunas pérdidas -Dios me escuche- y me queden excedentes para comprarme otros tickets o, por último, hacer un nuevo viaje sola y feliz. Cualquiera sea la fórmula, sé que tarde o temprano mi viaje terminará por llevarme a descubrirme a mí misma, nuevamente, y nada me hace más feliz.

Esta canción motivó el inicio de este post. El corito siempre me vaciló harto.