Aunque cambies de color, sigues siendo la misma

Desde el baúl

Publicado: 2011-11-05

Esta semana, siguiendo con el viaje, me tocó ir a mi casa antigua y escarbar entre los objetos que dejé allí para ver cuáles se regalaban, qué se botaba, qué se conservaba y qué podía ir directo a una hoguera.

Estaba metida de cabeza en una caja de panetones D'Onofrio cuando encontré mi cuaderno de poesías. Sí, en algún momento de mi vida me dio por escribir versos.

Aquí les dejo uno que ganó algún premio en mi adolescencia. Debo confesar que me da roche publicarlo, pero allí va.

No me abrumes

De nuevo tropiezo con tu mirada,

esta ahí, fija y furtiva a la vez,

como preguntándole a mis ojos

¿me ama?

No me abrumes

Huyo, corro, vuelo,

me desplomo, caigo,

resbalo, me desmayo,

Y sigue tu mirada ahí!

No me abrumes

Expreso, digo, sueño,

siento, apego, me alejo,

te rehuyo, amo, te amo,

Y sigue tu mirada ahí!

No me abrumes

Canto, leo, escribo,

oigo, veo, te veo,

Y sigue tu mirada ahí!

No me abrumes

Por fin te digo:

No me dejas respirar,

estoy viviendo muy rápido

este momento.

Déjame vivir de ti

Déjame amarte al cien por

ciento.

No me abrumes

Y tu mirada sigue ahí!

Inmóvil y furtiva a la vez,

ignorando todo límite

de la realidad, deseando

explicarte el por qué de mis

palabras, y a la vez diciendo:

No te abrumo


Escrito por

Ingrid Soria

intensamente loca o locamente intensa


Publicado en

Los Monólogos de la Flaquita

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