Aunque cambies de color, sigues siendo la misma

Soulmates

Publicado: 2012-09-21

E jugaba softbol conmigo, en medio de los entrenamientos y camerinos nos hicimos muy amigas. Pasó el tiempo y alguna distancia, pero entre ella y yo anidó una amistad sólida.

C es tuitera y cuando en el Perú éramos cuatro gatos los que maullábamos en esa red, ella y yo comenzamos a mandarnos mensajitos de 140 caracteres, luego intercambiamos correos y los chats iban y venían. Un buen día, mejor dicho noche, una amiga nos presentó. Desde ese momento nos hicimos inseparables. Ahora C y yo compartimos departamento.

Un buen día en los pasadizos de una de mis chambas conocí a M. Nos hicimos tan patas que al poco tiempo nos fuimos a vivir juntas. C, M y yo somos las sisters rats, porque todas nacimos en el año de la rata. ¡Qué les puedo decir! Las alcantarillas de la vida hicieron que nuestros caminos se cruzaran y nunca más se separaran.

Ahora paramos las 4 de arriba para abajo, o de abajo para arriba, y somos tan unidas como las Sex and The City. Es más, creo que nuestras características se parecen mucho a las de ella. Tenemos una sarcástica y adicta al trabajo; una que cree en el amor romántico, una ninfómana en teoría y una que escribe sobre todas las demás y sus experiencias.

Con el tiempo nos hemos dado cuenta que no sólo somos un grupo de amigas, somos soulmates, y que no necesitamos a ningún hombre que nos complemente, queremos alguno sí, pero no andamos de necesitadas a pedir limosna. Nos tenemos las unas a las otras para lo que sea.

Las quiero, bitches!


Escrito por

Ingrid Soria

intensamente loca o locamente intensa


Publicado en

Los Monólogos de la Flaquita

Mis historias contadas aquí