Se hace camino al andar

Cuando tropiezas con una piedra y caes el golpe puede ser muy doloroso, pero tras ello viene un aprendizaje muy interesante. Y si es la primera vez que te sucede puede ser que felicites cada paso, por muy pequeñito que este sea.

El hecho tan natural de optar por una vida sin dramas después de una caída violenta es algo que debe merecer un premio. El que decidas no volver a integrar personas que fueron nocivas a tu vida debe ser celebrado. El que no permitas interacciones o diálogos con personas que no aportan nada a tu vida y que, por el contrario, sólo destruyen a su alrededor merece más que una sonrisa de satisfacción.

He aprendido a andar por el camino de salud emocional y aunque me cueste dar pasos con estas piernas poco acostumbradas a este nuevo espacio, pondré toda mi dedicación a hacerme una gran maratonista de las relaciones sanas, de una inteligencia emocional positiva, de una vida feliz.

Y este camino empezó cuando me vi al espejo, tomé consciencia de mis actitudes y me di cuenta que soy merecedora de lo mejor. Así que aquí vamos, con todo el empuje del mundo y la sonrisa amplia en el alma. Caminen conmigo.

Desde el baúl

Esta semana, siguiendo con el viaje, me tocó ir a mi casa antigua y escarbar entre los objetos que dejé allí para ver cuáles se regalaban, qué se botaba, qué se conservaba y qué podía ir directo a una hoguera.

Estaba metida de cabeza en una caja de panetones D’Onofrio cuando encontré mi cuaderno de poesías. Sí, en algún momento de mi vida me dio por escribir versos.

Aquí les dejo uno que ganó algún premio en mi adolescencia. Debo confesar que me da roche publicarlo, pero allí va.

No me abrumes


De nuevo tropiezo con tu mirada,
esta ahí, fija y furtiva a la vez,
como preguntándole a mis ojos
¿me ama?

No me abrumes

Huyo, corro, vuelo,
me desplomo, caigo,
resbalo, me desmayo,
Y sigue tu mirada ahí!

No me abrumes

Expreso, digo, sueño,
siento, apego, me alejo,
te rehuyo, amo, te amo,
Y sigue tu mirada ahí!

No me abrumes

Canto, leo, escribo,
oigo, veo, te veo,
Y sigue tu mirada ahí!

No me abrumes

Por fin te digo:
No me dejas respirar,
estoy viviendo muy rápido
este momento.
Déjame vivir de ti
Déjame amarte al cien por
ciento.

No me abrumes

Y tu mirada sigue ahí!
Inmóvil y furtiva a la vez,
ignorando todo límite
de la realidad, deseando
explicarte el por qué de mis
palabras, y a la vez diciendo:
No te abrumo

Comer Rezar Amar

Recuerdo una frase de mi terapeuta F: “Las relaciones malas son las mejores para demostrarte aquello que está mal en ti.” Se refería a esas relaciones que te dejan hecha leña, en la mierda absoluta, y también tenía toda la intención de que me aferrara a mi última relación –ojo que hablaba de la relación y no de la persona- para poder sacarle el jugo de lecciones que traía con ella.

Hoy estuve leyendo esto que cito a continuación: “Un alma gemela llega a tu vida para quitarte un velo de los ojos y se marcha. Gracias a Dios. Pero a ti no te da la gana de soltarlo. Esa historia se acabó, Glotona. La función de David era darte una sacudida, sacarte de ese matrimonio que no funcionaba, golpearte un poco el ego, hacerte ver tus obstáculos y adicciones, romperte el corazón para que te entrara la luz y desesperarte y hacerte descontrolar tanto que no te quedara más remedio que cambiar tu vida y luego presentarte a tu maestra espiritual y largarse con el viento fresco. Ése era su cometido y lo ha hecho a la perfección, pero ya se acabó.” (Esta fue una conversación entre Elizabeth Gilbert y Richard el Texano. Gilbert, Elizabeth. Comer Rezar Amar. p. 166. [Olvidé cómo se cita, pero la intención vale. Creo que por aquí iba]).

Y se acabó, ¿no? Eso es lo que pasó con mi última relación: me destrozó el corazón, lo hizo añicos. Este último capricorniano, a quien llamaremos Paul, me dejó con el alma partida en mil. (Mi hermana estuvo por aquí y me dijo: ya basta de capricornianos, ¿no?). Y la verdad es que luego de tan amargo proceso decidí dejar ir. Pero vaya que está siendo difícil acostumbrarme a la idea de que no lo tengo más a mi lado. Como decía Richard el Texano, una bien podría convertirse en esos perros que meten el hocico en una lata y lo lamen y lamen sin entender que el contenido se acabó, atascados en una esperanza que quizás no los lleve a ningún lado. ¿Dije quizás? ¡Si en la lata ya no hay contenido no los llevará a ningún lado!

Si alguien me preguntara en este momento: dime, Ingrid, con toda sinceridad, ¿deseas volver con él? Le diría que sí, mil veces sí. Pero también le diría que siento que necesito este momento para mí y para mi crecimiento, que sé que no lo puedo tener y que necesito centrarme en lo que quiero o debería querer más que a nada en el mundo: yo misma. Y que ando en esta ambivalencia necia, pero mía.

Y es parte del entendimiento de uno mismo el aceptarse con sus rollos y sus contradicciones. Con el saber que un día vas para allá y al día siguiente vas de regreso. Sabiendo que no por ello esté mal, sino que todo lo contrario, pertenece a una de las cosas más bellas de la vida: tu.

Empecé escribiendo este post pensando que iba a ser difícil y lacrimógeno, pero por el contrario, terminó siendo esperanzador. La lectura de Comer Rezar Amar me está dejando lecciones que no dejaré de agradecer para este viaje que continúa. Cuando salió el tráiler de la película quise verla en el acto, pero la dejé pasar. Sí, debo confesar que la vi en internet. Y cuando la terminé de ver, pues me di cuenta que se basaba en un libro y me dije: “¡Maldita sea! Siempre quiero leer el libro antes de ver la pela”. Ahora estoy más convencida que nunca que un libro es mil veces más rico e interesante que las películas por muy buenas que éstas sean.

Quiero que sepan que escribir este post estuvo partido por una rica cena con sopita wantan con mi hermana y probablemente se sienta que hay una diferencia entre la Ingrid dolida y la que a la mitad retoma el post. Y es que una salida con mi hermana adorada, siempre termina enriqueciéndolo todo.

Así que los dejo con un paso más de mi viaje.

Besos

Bienvenidos a mi viaje

La foto no tiene nada que ver, pero me gustó un culo.

No sé con exactitud cuándo es que empezó este viaje. De lo que estoy segura es que fue entre el 2008 y el 2009 en la que una situación bastante triste me llevó a buscar ayuda. Pero, claro, recordar el mismísimo momento donde uno empieza a caminar este camino es un poco difícil.

En el 2009 entré a terapia. Mi mejor amiga me había despegado un día de la alfombra como si fuera un moco (literalmente) y me había lanzado contra la ducha. Báñate!- me había dicho. Y si no fue allí donde toqué fondo y me di cuenta, debe haber sido por esos días.

A los pocos meses me tocó decirle adiós a una relación que me estaba haciendo añicos la vida. (D, siento tener que escribir sobre esto nuevamente, pero sabes bien que la relación que tengo contigo ahora es una de la más lindas del mundo). Y sin más nada que poder hacer me decidí a buscar ayuda. Sí, ayuda que ya no encontraba en mi misma, fortaleza que no hallaba, paz que se me escapaba de las manos con cada lágrima entre mis dedos.

Fue una terapia holística, debo decirlo. Mi hora de hablar acerca de lo que sentía con la respectiva cachetada emocional de regreso de mi terapeuta: te estás mintiendo! Integraban a mis Flores de Bach y mi Terapia Sacro Craneal. Sí, después de unos meses andaba más estable emocionalmente y espiritualmente.

Pero fue justamente en ese momento que conocí al hombre que me proporcionaría los 3 meses más felices de mi vida en cuanto a relaciones de pareja se refiere. Y, nuevamente, me abandoné por seguir el rastro a un hombre maravilloso, sí, pero que me alejaba de mi verdadero norte: yo misma.

No volví a buscar ayuda hasta hace un mes, donde una vez más, el abandono por un capricornio como D me dejó desolada, hecha trizas y con pocas fuerzas, pero las necesarias como para decidirme nuevamente a retomar mi norte. Y en esas estoy y planeo contar cómo me va en el día a día en este blog.

Algunas personas deciden mientras están en recuperación desviar sus energías a cosas lejanas a su dolor. Yo necesito abrazarlo y comunicarlo, a manera de terapia. Si mi sicóloga viera esto me diría probablemente que la gente es muy egoísta, que tengo que tener cuidado a quien le cuento mis cosas, que nadie más que unos cuantos se preocuparán por mi. Bueno, yo prefiero pasar mi vida confiando en la gente y estrellándome con la pared de la indiferencia a sobre pensar las actitudes humanas. Demasiado tengo dándole vuelta a mis propios mambitos. Y aquí voy. Este es el inicio de mi viaje en blog sobre las cosas que me pasan emocionalmente. Será desordenado, caótico, irá y vendrá del pasado como loco, pero será mío y si lo quieren, pues serán parte también.

Cantando a voz en cuello

Y sabe Dios por qué esta canción se me hace tan propicia esta noche…

Imagen de previsualización de YouTube

Porque recordar es volver….

El dicho dice “porque recordar es volver a vivir”, pero creo que en este caso, para mí, sea más preciso invertir el orden de las palabras: porque volver a vivir es recordar.

Y bueno, también porque no quiero que se pierda en mi memoria estos versos tan buenos.

Me importa torta
que tu amor se pierda, mierda

Por mucho que te quería, porquería

Te dejo seguir tu ruta, grandísimo hijo de puta

Y como tu amor fue nulo,
contigo y tu familia me limpio el culo.

Gracias totales a la creatividad popular.

A ti, papi, con todo mi amor

8.45 am

Eran cerca a las 9 de la mañana. El doctor había pedido que la esposa y una persona más pasaran a verte. Mi mami y yo corrimos por los pasillos anhelando estar cerca tuyo, decirte un par de palabras, darte un beso y despedirnos. No queríamos molestarte, lo sabes.

El doctor nos detuvo cerca de la puerta de Cuidados Intensivos, decía tantas cosas confusas y que no venían al caso. Yo sólo quería verte, hablarte. De pronto escuché: paro cardiaco, paro respiratorio, habías muerto. Mi corazón se detuvo allí mismo, quizás junto al tuyo.

-Dios mío, no!!!

Las lágrimas salían de mis ojos, el dolor era intenso, demasiado grande para mi pecho. El doctor me pedía calma y yo sólo pude decirle: “¿Por qué no nos dejó verlo antes?”. Pensaba que había sido una crueldad de su parte.

-Papito, ¿me perdonas?

Sé que las cosas no fueron fáciles entre nosotros, no en los últimos años, pero te juro que habíamos comprado los pasajes para ir a verte los primeros días de marzo. Quería decirte que no habían pendientes entre nosotros, que te perdonaba, pedirte perdón y manifestarte todo mi cariño; contarte las novedades, darte mil besos y abrazarte mucho. Sólo amor y luz entre nosotros.

Te vi salir por esa puerta. Estabas cubierto con sábanas blancas, te llevaban rápido y yo fui corriendo detrás tuyo. Pude ver tu carita, besar tu frente por última vez.

-Papito… papito, te amo!

Nuestra fe, papi, nos hace creer en una vida luego de esta. Una en la que todo es luz y amor, donde reina el perdón y la armonía. Sabía que donde quiera que estuvieras podrías escucharme decirte todo lo que sentía por ti y me abrazarías con fuerza. Quizás esa imagen es la que me permite llevar todo esto mucho más fácil, la que me da paz, porque tengo la convicción que descansas y no sufres más; porque creo que estás feliz y te sientes pleno.

No fue fácil enterrar tu cuerpo. Ya no lo veríamos más. Pero ¿sabes? Llevo tu imagen cada día y las cosas buenas que dejaste en mi. No tengo ya nada que reprocharte, todo fue un aprendizaje para mi y me hizo más grande y fuerte. Gracias, papito, por todo.

Los días van pasando.

Bea me dijo el otro día que el sábado antes de que te internaran le habías pedido que cuiden de mi, que soy tu huinsha. Te prometo que cuidaré de mi, de la familia y de nuestra unidad.

8.45am del 18 de febrero de 2011. Te fuiste en cuerpo, pero siempre estarás presente.

Te amé, te amo y te amaré por siempre, papito.

Tus amigos te despidieron cantándote esta canción… Cuánto te quería la gente, papi. Qué lindo eso!!!

Imagen de previsualización de YouTube

Para mis hermanitas

Esta noche veía una película… no recuerdo bien el nombre… algo de cierto había en todo el argumento: siempre una lleva a sus hermanas en el corazón.

Aquí el poema de E.E. Cumings que cierra la película:

I carry your heart

I carry your heart with me(I carry it in
my heart)I am never without it(anywhere
i go you go,my dear; and whatever is done
by only me is your doing,my darling)
i fear
no fate(for you are my fate,my sweet)i want
no world(for beautiful you are my world,my true)
and it’s you are whatever a moon has always meant
and whatever a sun will always sing is you

here is the deepest secret nobody knows
(here is the root of the root and the bud of the bud
and the sky of the sky of a tree called life;which grows
higher than the soul can hope or mind can hide)
and this is the wonder that’s keeping the stars apart

i carry your heart(i carry it in my heart)

Las quiero mucho.

Porque hay días nostálgicos

Yo nunca me hubiese cansado de mirarte, pero bueno… la vida es así!

Imagen de previsualización de YouTube

Dudas y preguntas….decisiones, todo cuesta

gato o perro? gato o perro? gato o perro? gato o perro? gato o perro? gato o perro? gato o perro? gato o perro? gato o perro? gato o perro? gato o perro? gato o perro? gato o perro? gato o perro? gato o perro? gato o perro? gato o perro? gato o perro? gato o perro? gato o perro? gato o perro? gato o perro? gato o perro? gato o perro?

Ok, vamos también con el enfoque de género:

gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra? gata o perra?

Porque soy seria cuando tomo decisiones, eh!

Previous Older Entries